VII. La ley del celo.
A. La
infidelidad de la mujer en oculto.
1. Cuando el hombre no lo hubiese visto.
a. 5:11 También Jehová habló a
Moisés.
b. 5:12 Diciendo: Habla a los
hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno, le es infiel, en oculto.
c. 5:13 Alguno cohabitan con ella,
y su marido no lo hubiese visto por haberse ella amancillado ocultamente, ni
hubiera testigo contra ella, ni ella hubiera sido sorprendida en el acto.
2. Sí el
hombre tiene celo y no es cierto la infidelidad.
a. 5:1 Si siente él, celos, y
tuviera celos de su mujer, habiéndose ella amancillado. Si siente él, celos, y
tuviera celos de su mujer, no habiéndose ella amancillado.
3. Ofrenda de celos o recordatorio de traer a la memoria.
a. 5:15 En aquel momento, el
marido traerá su mujer al sacerdote, y con ella traerá su ofrenda, la décima
parte de un Efa de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá
sobre ella incienso. Porque es ofrenda de celos, ofrenda recordatoria, que trae
a la memoria el pecado.
4. Ofrenda de celo y la prueba de la infidelidad.
a. 5:16 El sacerdote hará que ella
se acerque y se coloque delante de Jehová.
b. 5:17 Luego, agarrará el
sacerdote del agua santa, en un vaso de barro. También, el sacerdote agarrará
del polvo que hubiese en el suelo del tabernáculo, y lo echará en el agua.
c. 5:18 El sacerdote le dirá a la
mujer, que este de pie delante de Jehová. Y descubrirá la cabeza de la mujer. Y
pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos. Y el
sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas, que acarrean maldición.
d. 5:19 El sacerdote la conjurará
diciéndole: Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido
a la inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición.
e. 5:20 Pero si te has descarriado
de tu marido y te has amancillado. Y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu
marido.
f. 5:21 El sacerdote dirá sobre la
mujer este juramento: Jehová te haga maldición y execración en medio de tu
pueblo, haciendo Jehová que tu muslo caiga y que tu vientre se hinche.
g. 5:22 Estas aguas que dan
maldición entren en tus entrañas, hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y
la mujer dirá: Amén, amén.
5. La maldición si es culpable de
infidelidad.
a. 5:23 El sacerdote escribirá
estas maldiciones en un libro. Y con las aguas amargas las borrará del libro.
b. 5:24 Dará a beber a la mujer,
las aguas amargas recogidas del libro con las maldiciones. Y las aguas que
obran maldición entrarán en ella para amargar.
c. 5:25 Después el sacerdote de la
mano de la mujer agarrará la ofrenda de los celos, la mecerá delante de Jehová,
y la ofrecerá delante del altar.
d. 5:26 Luego agarrará el
sacerdote un puñado de la ofrenda en memoria de ella, lo quemará sobre el
altar, y después dará a beber las aguas a la mujer.
e. 5:27 Le dará, por consiguiente,
a beber las aguas; si fuera inmunda y hubiese sido infiel a su marido, las
aguas que obran maldición entrarán en ella para amargar. Su vientre se hinchará
y caerá su muslo. Y la mujer será maldición en medio de su pueblo.
5.1. La bendición si no es culpable de
infidelidad.
a. 5:28 Pero si la mujer no fuese
inmunda, sino que estuviera limpia, ella será libre, y será fecunda.
5.2. Esta es
la ley de celos.
a. 5:29 Esta es la ley de los
celos, cuando la mujer cometa infidelidad contra su marido, y se amancillara.
b. 5:30 Y el marido sintiera en su
espíritu celoso, y tuviese celos de su mujer. En ese momento se la presentará
delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.
c. 5:31 El hombre será libre de
injusticia, y la mujer llevará su pecado.
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